martes, septiembre 30, 2008

La dama de blanco o reflexión sobre la envidia (Wilkie Collins)


Era una noche fría y húmeda de invierno, valenciana por todos los lodos. El reloj marcaba las 00:43 minutos y la alarma, inamoviblemente rígida, apuntaba hacia las 6:30. En esa hora yo experimenté la novela policíaca, no digo que la descubrí, ya que antes había leído algunas, digo que la experimenté. Me quedaban unas doscientas páginas de la dama de blanco pero supe que aquella noche pasará lo que pasará, mis ojos leerían esas tres palabras de despedida que todos nos encontraremos tarde o tempano. Esa noche, yo, debía llegar al Fin. Y llegué algunas horas más tarde.

Por la mañana al despertar entre las legañas y las prisas me maldije por impaciente, por no saber esperar. Me maldije por saber ya, lo que si hubiera esperado aun no sabría y podría todavía descubrir.

Me maldije en fin por haber leído ya la dama de blanco. Por no poder nunca más asomarme a la historia con ojos impacientes y asustados. Por eso cada vez que alguien lee la historia de la dama de blanco experimento lo que es la envidia. Y ante tal sentimiento, no puedo sino reflexionar que lo único malo de leer grandes libros es no poder volver a leernos nunca más por primera vez.

4 comentarios:

Isa dijo...

Dice C.S. Lewis en el placer de leer que cuando se lee algo por primera vez buscamos la novedad pero que las veces que mas se aprecian los libros son las sucesivas lecturas porque no nos quedamos tan aferrados a la historia sino a la belleza de la narracion.
;D

Mundi dijo...

Hey, qué haces tú por aquí?, de dónde has sacado el teclado?, a quién se los has robado?
Estoy contigo y con Lewis (menos mal) pero en este libro en concretola belleza de la narración entre otras cosas reside sobre todo en la resolución del enigma. Por eso lo catalogo como policiaco, aunque por estructura no lo es sí lo es por esa importancia del descubrimiento final.
Muchísimas gracias
I love Taiwan

Fón dijo...

Mola, y si querías despertar mi interés por leerlo, lo has logrado. Ahora siento envidia yo por ti, pues aún no lo he leido :-)

un abrazo

Mundi dijo...

Fon eres el mejor.